Ubicado en la planta más alta del edificio, bajo un techo acristalado que inunda de luz natural todo el espacio y rodeado de ventanales con vistas al bosque gallego, el spa de A Quinta da Auga le invita a sumergirse en un completo ritual de hidroterapia. El recorrido comienza en una amplia piscina de chorros, donde el agua masajea cada parte del cuerpo, de la cabeza a los pies, liberando tensiones y estimulando la circulación. A continuación, podrá relajarse en el jacuzzi, disfrutar de una envolvente ducha de aceites esenciales, y dejarse cuidar por el calor seco de la sauna o el vapor purificante del baño turco. Los contrastes térmicos continúan con la ducha de sensaciones, la cabina de escarcha de hielo, y una elegante piscina de natación interior, perfecta para nadar con calma o flotar en silencio. Todo el espacio está diseñado para ofrecer una experiencia sensorial única, envuelta en silencio y naturaleza.
Más allá del placer inmediato, este circuito termal proporciona beneficios físicos y emocionales duraderos: ayuda a desintoxicar el organismo, mejora la circulación, libera tensiones musculares, tonifica la piel y fortalece el sistema inmunológico. La combinación del agua, la luz, el calor y el entorno natural favorece un estado profundo de relajación y equilibrio. En este santuario de bienestar, el tiempo se detiene para que usted pueda reconectar consigo mismo y salir renovado, por dentro y por fuera.