
El origen de este impresionante edificio se sitúa en el siglo XVIII, cuando se construyó para ser la fábrica de papel de Laraño, que fue la fábrica más grande de Galicia en la época preindustrial. Posteriormente fue batán de lana, aserradero, fábrica de cerveza y por último, fábrica de hielo; hasta los años 40 que es cuando queda abandonado.
En el año 2003 compramos este edificio herido para convertir sus ruinas en un hotel con encanto en Galicia en el que las personas que lo visitasen pudiesen sentirse como en casa. Después de seis años de rehabilitación, hoy se puede disfrutar de un magnífico edificio en el que se ha cuidado hasta el último detalle para su disfrute.